San Vicente de Chucurí, el pueblo desminado que esconde el misterio del cadáver de Camilo Torres

En San Vicente de Chucurí existe una leyenda para enfrentar los largos veranos: la “siembra de agua”. Lo primero que se tiene que hacer es conseguir agua bendecida un viernes santo, un pozo limpio y tres pelos de la cabeza de una mujer virgen. Se debe conseguir un totumo, taparlo con un taco de madera y luego sembrarlo, ojalá, alrededor de árboles que atraen el agua. El totumo se siembra boca abajo, hay que rezarle 33 credos a la Virgen de Chiquinquirá y, si ella “quiere”, hará el milagro de brotar agua del pozo.

Si la siembra funciona, nunca le faltará agua. Pero en San Vicente, a mediados de lo ochenta, la gente dejó de sembrar agua en los veranos. Dejó de sembrar arroz, cacao y fríjoles. Dejó de caminar sus tierras pues las infestaron de minas. San Vicente es el primer gran campo minado atribuido al ELN.

Es un municipio de Santander de conexión fácil con Barrancabermeja y que une al Magdalena Medio con el Caribe por distintos corredores. La vereda ‘El Mirador’, en su parte más alta, es la única montaña con “perspectiva regional”, pues tiene una vista de 360º sobre las montañas. Desde allá operaron los paramilitares y, por mucho tiempo, la guerrilla. Y es allí, en la escuela de esa vereda, donde se encontraba uno de los campos minados más grandes del país.

Hablamos en pasado porque el pasado 17 de enero terminó el tormento de la gente de San Vicente. Ese día, el batallón de Desminado No 60 “Coronel Gabino Gutiérrez” informó el final de un proceso de desminado que tardó más de tres años y para el que se necesitaron 36 soldados que desactivaron 10 municiones sin estallar y 90 minas antipersonal.

Inicialmente, en 2012, el Ejército acordonó 8.420 metros cuadrados en ‘El Mirador’ pero, al final, el operativo terminó cubriendo los 136 mil de extensión que tiene el pueblo y cada una de sus 37 veredas. Según el alcalde de San Vicente, Omar Acevedo, “el 50% del territorio estaba afectado por minas, 16 de las 37 veredas del municipio”.

camilo torres

Esta guerra ha dejado en San Vicente 9.275 desplazados, 390 desaparecidos, 1.830 personas asesinadas, 43 secuestradas, 15 torturadas, 12 civiles víctimas de minas, 12 militares más y 4 muertos por la explosión de estos artefactos.

“Las minas empezaron aquí, el ELN hizo el primer experimento de explotación de minas aquí”, expresó el presidente Juan Manuel Santos en el acto que convirtió a San Vicente en el quinto municipio libre de minas en el país tras Zambrano, Bolívar; San Carlos y San Francisco en Antioquia; y El Dorado en Meta.

El presidente Juan Manuel Santos estuvo acompañado del general Alberto Mejía y el Ministro de Defensa, Luis Carlos Villegas. Foto: Directorio de chucureños en la red. Santos además recordó que, si bien es una victoria librar de minas el municipio en el que el ELN empezó la implementación de esa brutal estrategia de guerra, el trabajo hasta “ahora comienza. Todavía hay más de 600 municipios del país minados. Lo que le queda a Colombia es muy difícil y va a tomar años”.

camilo_torres_restrepo1422962067

Pero el fin de las minas no es la única historia que envuelve al ELN y a San Vicente de Chucurí. Seguramente, es en este municipio donde iniciará la búsqueda de los restos de Camilo Torres, el cura que se vinculó a esa guerrilla y terminó siendo un pilar de la narrativa de esa organización.

El líder religioso y guerrillero murió en combates en Patio Cemento, vereda de San Vicente, a manos de la Brigada V del Ejército y, ahora, en busca de instaurar una mesa de negociación con el ELN, alias ‘Gabino’, jefe máximo de esa guerrilla, ha insistido al Gobierno en que la búsqueda de sus restos sería un “gesto de paz” que, probablemente, los llevaría a sentarse a negociar.

Una propuesta que aceptó el presidente Santos, quien, allí mismo, en San Vicente de Chucurí, afirmó su voluntad de encontrar los restos de Torres. “Es un símbolo del ELN […] hoy se están buscando dónde están sus restos como un gesto simbólico para que Colombia pueda continuar el proceso de terminar la guerra y reconciliarse”.

Fuente: Daniel Montoya – Pacifista.co

SU OPINIÓN ES MUY IMPORTANTE

Chucureños han dejado su comentario